El primer gesto del cambio. L’arrêt: Place de la République

Para los creyentes en la imposibilidad
de someter a la imaginación

“Es posible que estemos haciendo algo. Mirad cómo el poder tolera nuestras luchas: locales, sectoriales…, hasta hoy dispersas. Hoy cambiamos las reglas del juego. Si querían ver luchas locales y dispersas, hoy anunciamos que será [una lucha] global, universal y afirmativa. Y nunca sabremos cómo agradecer suficientemente a la Ley El Khomri, porque nos ha devuelto dos cosas que habíamos olvidado: el sentido de lo común y el sentido de la afirmación”.

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La estatua de Marianne, que preside el monumento de la place de la République en París, de espaldas al cartel: “Democracia, ¿dónde estás?”

Con la disertación del economista y sociólogo Frédéric Lordon*, se inauguró la iniciativa de la Nuit Debout (la Noche en pie), organizada por el grupo Convergence de Luttes (Convergencia de luchas)*, el 31 de marzo en la plaza de la República en París.

Ese día se había celebrado una huelga general contra el proyecto de reforma laboral propuesto por el gobierno francés, jornada que parecía poner fin a un mes de movilizaciones contra la Ley El Khomri, llamada así en referencia al apellido de la ministra de trabajo, Myriam El Khomri.

Pero no, lo que empezó siendo una iniciativa puntual se ha convertido en un movimiento, el de la Nuit Debout, que marca el inicio de un nuevo tiempo, que invierte de forma irónica el calendario oficial y que rompe con los modos de reivindicación hasta el momento permitidos, desafiando así el estado de emergencia, prorrogado a finales del mes de febrero por el presidente de la República François Hollande. En palabras de Lordon, también perteneciente al colectivo Les Économistes Atterrés, ya “no hay nada que negociar… Nosotros estamos decididos a tomar otra vía… La vía del deseo político que empuja y que afirma”.

Así, el pasado domingo 41 de marzo (10 de abril) la jornada en la plaza de la República se iniciaba a las 15:00 horas con una reflexión sobre la ley del trabajo. Realizada por dos chicas jóvenes, iniciaron el estado de la cuestión describiendo los dos tipos de explotación más generalizados: la explotación salarial y la explotación doméstica. Este segundo tipo, tiene rostro de mujer. Por ello, el segundo punto de la exposición giró en torno al sexismo estructural en la sociedad y la necesidad de educar para cambiar esa realidad.

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Pintadas que evocan luchas del pasado en una de las bocas del metro. Parada: República

Y es que la realidad del desempleo en Francia, que ronda el 10,2% y afecta principalmente a los jóvenes (representan el 24%), según los datos oficiales, ha sido definida como una “situación de emergencia” por el presidente francés. Incluso ha llegado a hipotecar su reelección en el caso de que no consiga reducir dicho porcentaje.

No obstante, la doble moral es más que evidente y no ha pasado desapercibida para los franceses, como así lo evidencia la oposición de colectivos tan heterogéneos a la reforma del código del trabajo, que amparándose en la flexibilización laboral, pretende desmantelar la dimensión material del derecho a un trabajo*.

Luego, la Ley El Khomri está en el origen del movimiento social hoy canalizado mediante la Nuit Debout, pero no es la única causa. Persiste, entre personas de diferentes edades y adscripciones políticas, un malestar general contra el partido socialista francés que, según comentaba un joven en una de las asambleas, está aplicando políticas neoliberales en lo económico y, desde los atentados de enero (Charlie Hebdo) y noviembre de 2015 (sala Bataclan), una política más propia de la ultraderecha en lo social. La última polémica se ha generado en torno a la propuesta de reformar la constitución para despojar de la nacionalidad francesa a los condenados por terrorismo con doble nacionalidad, medida que va en contra del derecho internacional y que ha dividido al propio partido socialista.

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Dos chicas jóvenes imparten una conferencia sobre el código del trabajo el pasado 41 de marzo (10 de abril) en la plaza de la República

Por otro lado, Francia “está en guerra” contra el Estado islámico. No es extraño encontrar en espacios públicos paneles explicativos que indican qué se debe hacer en caso de sufrir un atentado terrorista, u observar anuncios de la gendarmería francesa en las paradas de autobuses, invitando al viandante a alistarse. El filósofo francés Jacques Rancière, en una entrevista publicada el 7 de febrero de 2016 en el diario Le Nouvel Observateur, argumentaba que el gobierno francés ha elegido “la lógica de la guerra” al estilo Bush, una guerra total contra el enemigo y con un objetivo concreto: acabar con el DAESH. Pero dicha lógica, utilizada por el gobierno para la instrumentalización del sentimiento nacional y conformar la unidad frente al enemigo, sólo parece estar beneficiando al Frente Nacional.

Es así como el movimiento representado por la Nuit Debout abre una grieta inesperada que anima a creer en la posibilidad de cambio. Pues el movimiento, comprendido por un gran tejido de colectivos antes atomizados y dispersos, se visibiliza desde el 31 de marzo como -en términos de Rancière- una nueva “subjetividad colectiva”, que se opone a la lógica de la guerra y propone hacer política como modo de acción, ocupándose los propios ciudadanos de los asuntos públicos. La Nuit Debout, por tanto, se perfila como una forma alternativa de gestionar el malestar social sin excluir ni discriminar a nadie, y sin aspirar -al menos en estas primeras semanas- más que a resistir en la ocupación del espacio público para así contribuir a crear consciencia, promoviendo debates públicos, indican unos, liberando la palabra secuestrada por las instituciones, manifiestan otros. Todo ello, repite la mayoría de los ciudadanos anónimos, sólo tiene un fin: hacer emerger una nueva fuerza que haga frente a la ultraderecha francesa.

En un ambiente distendido y lúdico-festivo, el pasado 41 de marzo se podía observar a representantes del colectivo Stop Tafta (Tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Europa), de Greenpeace, del movimiento del Droit au Logement (DAL), homólogo a la PAH en España, del colectivo LGTB, de organizaciones feministas, etc., además de ciudadanos anónimos, que participaban en la creación del “jardin debout”, en la conferencia sobre los pesticidas de Monsanto, en el Atelier sobre la base salarial o en la coordinación con los barrios de las afueras de París. Los refugiados, las personas en situación administrativa irregular y sin hogar, también formaban parte del común.

“El primer gesto de la catástrofe es un gesto de imaginación. Y es por eso que esta noche estamos aquí, para imaginar la catástrofe”. Así finalizó Lordon su intervención el 31 de marzo, recordando que el término “catástrofe”, procedente del griego, no sólo significa crisis sino también oportunidad para cambiar. De ahí que el cambio pase por imaginar colectivamente otro presente. Porque “sólo por mor de los desesperanzados nos ha sido dada la esperanza”, decía Walter Benjamin. Y el movimiento de la Nuit Debout, sin saber en qué acabará, si es que tiene que acabar siendo algo, viene a recordar la necesidad de sentir-nos colectivo y pensar en colectivo.

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La comisión para la coordinación con los barrios de las afueras de París es un síntoma de la vocación integradora del movimiento la Nuit Debout

 

Fotografía y texto: Maru Gutiérrez

Notas de la autora:

Porque no puedo contar lo visto más que creando otra imagen parcial de lo que pudo haber sido, pido disculpas a aquellos que empezaron la lectura de este texto esperando hallar el relato de lo verdaderamente ocurrido. Asimismo, confieso que he traducido del francés lo que he entendido, representando así una milésima parte de todo lo que allí se dijo.

* Frédéric Lordon es también director del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS por sus siglas en francés) e investigador en el Centro de Sociología Europea.

* El colectivo “Convergence de Luttes”, de reciente creación, nace a partir de los debates creados en torno al filme crítico con las oligarquías Merci Patron! (2015), realizado por el periodista que dirige la revista Fakir, François Ruffin. El anuncio de la película puede verse en la siguiente dirección. Asimismo, anoto otro enlace a una de las entrevistas a su realizador en Europa 1:

-http://www.allocine.fr/video/player_gen_cmedia=19560135&cfilm=243117.html

-https://www.youtube.com/watch?v=kYuSvEWTXMw

* “El trabajo no dignifica, dignifica la existencia material garantizada”, esgrime Daniel Raventós en la entrevista difundida por Contexto y acción:

http://ctxt.es/es/20160113/Politica/3689/Daniel-Ravent%C3%B3s-renta-b%C3%A1sica-universal-RBU-Podemos-PSOE-ATTAC-Econom%C3%ADa-Entrevistas-Pol%C3%ADtica.htm

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